Te contamos todo sobre el glaucoma, una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo.
Factores de riesgo, signos y pruebas de diagnóstico
Se trata de una enfermedad ocular progresiva que daña el nervio óptico, generalmente debido a un aumento de la presión intraocular. Aunque en sus primeras etapas puede no presentar síntomas evidentes, su detección temprana es crucial para evitar la pérdida de visión. En este artículo te contamos todo sobre el glaucoma. Factores de riesgo, signos más comunes y pruebas utilizadas para su diagnóstico.
Factores de riesgo del glaucoma
El glaucoma puede afectar a cualquier persona, pero ciertos factores aumentan el riesgo de desarrollarlo. Entre ellos destacan:
Edad avanzada: A partir de los 40 años, el riesgo de glaucoma aumenta, especialmente en personas mayores de 60 años.
Antecedentes familiares: El glaucoma tiene un componente genético, por lo que si un familiar cercano lo ha padecido, el riesgo es mayor.
Presión intraocular elevada: Un aumento en la presión del ojo es el principal factor de riesgo para desarrollar glaucoma.
Diabetes y enfermedades cardiovasculares: Estas condiciones pueden comprometer la circulación sanguínea del nervio óptico.
Miopía o hipermetropía alta: Las personas con defectos refractivos severos tienen mayor predisposición a desarrollar glaucoma.
Uso prolongado de corticoides: Los esteroides en forma de gotas oculares pueden aumentar la presión intraocular.
Traumatismos oculares: Un golpe o lesión en el ojo puede dañar el sistema de drenaje y provocar un aumento de la presión intraocular.
Signos y síntomas del glaucoma
El glaucoma puede ser asintomático en sus primeras fases, lo que lo hace especialmente peligroso. Sin embargo, a medida que la enfermedad avanza, pueden aparecer los siguientes síntomas:
Pérdida gradual de la visión periférica: Inicialmente, la visión central permanece intacta, pero los bordes del campo visual comienzan a reducirse.
Visión borrosa: En algunos casos, la presión ocular elevada puede causar visión borrosa intermitente.
Dolor ocular y de cabeza: En el glaucoma de ángulo cerrado, puede presentarse dolor intenso y enrojecimiento ocular.
Halos alrededor de las luces: Algunas personas perciben halos o destellos alrededor de las fuentes luminosas.
Dificultad para adaptarse a la oscuridad: Puede haber problemas para ver en entornos con poca iluminación.
Pruebas de diagnóstico del glaucoma
La detección temprana del glaucoma es fundamental para preservar la visión. Existen diversas pruebas que permiten diagnosticar y monitorear la enfermedad:
Tonometría: Mide la presión intraocular y es una de las primeras pruebas que se realizan en una revisión oftalmológica.
Oftalmoscopía: Permite examinar el nervio óptico para detectar signos de daño característicos del glaucoma.
Campimetría visual: Evalúa la visión periférica y ayuda a detectar zonas de pérdida visual.
Paquimetría corneal: Mide el grosor de la córnea, un factor que puede influir en la presión intraocular.
Gonioscopía: Examina el ángulo de drenaje del ojo para determinar si se trata de un glaucoma de ángulo abierto o cerrado.
Tomografía de coherencia óptica (OCT): Analiza la estructura del nervio óptico y la capa de fibras nerviosas de la retina, lo que permite detectar el daño en etapas tempranas.
Ya sabes todo sobre el glaucoma. El glaucoma es una enfermedad silenciosa que puede provocar una pérdida de visión irreversible si no se detecta y trata a tiempo. Conocer los factores de riesgo y realizar revisiones periódicas es fundamental para su prevención y tratamiento.
En Federópticos Tarancón, contamos con tecnología avanzada y un equipo de especialistas que pueden ayudarte a detectar cualquier signo de glaucoma y ofrecerte la mejor atención para cuidar tu salud visual. No esperes a tener síntomas, puede que sea demasiado tarde.
No dejes tu visión al azar. Visítanos y realiza una revisión ocular completa para prevenir el glaucoma y otros problemas visuales. ¡Te esperamos!